miércoles, 25 de febrero de 2015

La familia en los dibujos infantiles

En esta entrada voy a hablar de un tema que considero muy importante: ¿cómo se ven reflejadas las relaciones familiares en los dibujos infantiles?

La familia es la encargada de acompañarnos a lo largo de toda nuestra vida, desde que nacemos hasta el fin de nuestros días. Es en torno a ella donde se realizan los aprendizajes y descubrimientos más significativos, incluso nuestra educación tiene como base aquellas enseñanzas que nuestra familia se encarga de transmitirnos. Es por esto que desde que somos pequeños la familia se ve reflejada en actos tan cotidianos como dibujar.


A través de los dibujos que realizamos de nuestra familia se pueden descubrir buena parte de nuestras sensaciones personales, es por esto que existen numerosos estudios sobre análisis de dibujos sobre la familia. Tras investigar acerca de este tema he encontrado una serie de claves a analizar que nos aportan una serie de significados psicológicos que aunque no siempre tienen por qué cumplirse en todas las situaciones, pueden aportarnos grandes descubrimientos. Estas claves son las siguientes:

A) ANÁLISIS DEL GRUPO FAMILIAR 


Característica:
Significado Psicológico:
1.      El tamaño
Se refiere al espacio que ocupa el dibujo dentro del soporte de papel proporcionado (folio, cuartilla, etc.). El tamaño puede clasificarse en: muy grande, grande, mediano, pequeño o muy pequeño. Se dice que es muy grande cuando no cabe en el marco de papel proporcionado, necesitando otro. Los tamaños grandes se relacionan con un carácter extrovertido, sentimiento de seguridad y confianza en uno mismo. Expresa la sensación de poder hacer frente a los retos externos. Sin embargo, dibujos grandes con trazos impulsivos, formas muy distorsionadas o extravagantes pueden ser indicadoras de exceso de vanidad o menosprecio de los otros. Por su parte los dibujos pequeños o muy pequeños, en especial cuando aparecen en un rincón de la hoja, denotan sentimientos de indefensión, desvalorización, retraimiento, desazón, temor hacia el exterior, desconfianza, timidez. En casos extremos, posibilidad de trastornos emocionales, depresión, ansiedad.
2.      Tipo de trazo
La forma que adopta el trazo puede definir algunas características: un predominio de las formas curvas se asocia a capacidad de adaptación, sensibilidad, imaginación, sociabilidad, extraversión; por su parte las formas rectas y angulosas indican voluntad, tenacidad, pero también, si éstas se manifiestan con trazos muy alargados, exagerados con tendencia ascendente, pueden suponer hostilidad hacia el exterior, conductas impulsivas o agresivas.
3.      Orden en el que se han dibujado los personajes
Generalmente, el personaje pintado en primer lugar es el de admiración e identificación del niño. Suele ser la figura con mayor vinculo afectivo (normalmente madre). Por ello es muy importante estar pendiente del orden cronológico en el que se van dibujando los diferentes personajes. Cuando alguno de ellos es dibujado alejado del grupo puede significar deseo de apartarlo o alejarse de él. Puede ser que le tenga cierto temor (padre) o que simplemente le tenga celos (hermano). A veces ocurre que es el propio niño quien se pinta alejado del grupo. En estas ocasiones podemos sospechar que se producen ciertos conflictos dentro de la familia y que el niño toma una distancia prudencial. Cuando el niño se dibuja a sí mismo en primer lugar, se asocia a cierto egocentrismo, dependencia, necesidad de ser tenido en cuenta, miedo a la separación (necesita asegurar su proximidad a la familia).
4.      La distancia de los personajes
La distancia entre el dibujo del propio niño y los diferentes personajes nos dará una idea de la distancia afectiva entre los mismos. A mayor distancia física, mayor distanciamiento afectivo. Las figuras que son percibidas con mayores vínculos afectivos son los más próximos (normalmente los padres). Cuando los hermanos se sitúan alejados del núcleo familiar o simplemente se omiten del dibujo, puede ser un síntoma de celos. Una familia que se dibuja con sus personajes agrupados suele mostrar una familia unida con buenos vínculos de comunicación. Si están unidos cogiéndose las manos, el niño puede expresar su voluntad de que permanezcan unidos. Si contrariamente, los personajes se muestran dispersos en el papel es síntoma de distancia afectiva y poca comunicación.
5.      Omisión de alguna de las figuras (padre, madre, etc.)
Omisión del propio niño: Baja autoestima, poca identificación con el núcleo familiar o sentimientos de exclusión del mismo. Temor a algunos de los personajes próximos que se asocian a la familia. Omisión del padre, madre o hermano: Se asocia con el rechazo a los mismos. Puede tener (según circunstancias del caso) el significado de celos (p.e. hacia un hermano pequeño) o también de temor o miedo hacia la figura omitida. El niño expresaría así inconscientemente su voluntad de alejar al personaje tanto física como emocionalmente.
6.      Elementos ajenos a la familia
En algunos de los dibujos de la familia pueden aparecer animales, objetos u otros elementos. Hay que interpretar todas estas claves en función del dibujo en su conjunto. Un exceso de elementos ajenos a la familia puede relacionarse con un patrón cognitivo con dificultad para centrarse en lo fundamental (distracción, dificultad de síntesis, pensamiento peculiar...), pero también, pueden proporcionarnos pistas sustanciales acerca de cómo ven y sienten los niños a cada miembro de la familia. Si cada familiar se muestra ocupándose de determinadas actividades personales es síntoma de comunicación fragmentada. Cuando vemos intercalados perros o animales domésticos entre el propio niño y otros personajes de la familia puede señalarnos distanciamiento afectivo. El padre que es dibujado en un plano superior (por encima del suelo) o cercano a las nubes significa distanciamiento físico y/o afectivo (p.e. padre que está fuera trabajando durante largos tiempos). Los niños pueden expresar así su sentimiento de angustia por la separación física y lo sitúan en un plano difícilmente alcanzable. Son también habituales la presencia de elementos meteorológicos (sol, nubes, lluvia, etc.). Su significado debe buscarse también según las claves de todo el dibujo. El sol, en especial cuando se muestra sonriente, suele expresar felicidad, alegría, estado de ánimo positivo, extraversión, ganas de comunicarse, sociabilidad. Algunos autores identifican el sol como símbolo o representación del padre (fuente de luz, protección, vida...). Por su parte la lluvia, tormentas, se relacionan con la expresión inconsciente de ciertos temores o miedos.
7.      Negarse a dibujar a la familia
Con cierta frecuencia, a algunos niños les cuesta dibujar a su familia. Según la edad, pueden manifestar que carecen de habilidad con el lápiz y temen que les quede mal. Si una vez tranquilizados al respecto siguen insistiendo, hay que valorar la posibilidad de problemas familiares y un cierto bloqueo e inhibición a dar detalles al respecto. En estos casos es mejor, en un primer momento, cambiar al dibujo del árbol que es menos intrusivo.


B) ANÁLISIS INDIVIDUAL DE CADA PERSONAJE


Característica:
Significado Psicológico:
1.      Tamaño relativo de los personajes
En general, si el tamaño de un personaje es mayor que el resto puede indicar que para el niño es una figura importante. Dependerá a su vez de la distancia al propio niño de si esta importancia es en sentido negativo (figura que es vista como dominante o autoritaria) o positivo (figura a la que le gustaría parecerse y con la que se identifica). Cuando el personaje es excesivamente grande, puede indicar que esta figura, probablemente es sentida por el niño como opresora. Por su parte los personajes reducidos pueden indicar cierta distancia afectiva del el niño, pero también necesidad de reducirlos ya que los considera rivales potenciales.
2.      La cabeza
La cabeza es la zona más expresiva, donde el niño intuye las emociones de los otros y aprende a imitarlas. Una cabeza grande y expresiva puede indicar un carácter expansivo. Si es excesivamente grande puede asociarse a egocentrismo. La cabeza pequeña indica tendencia a la timidez a aislarse del entorno a que no lo vean y pasar desapercibido.
3.      La boca
Hay que prestar especial atención a la boca. Su tamaño y expresión nos dará una idea del estado emocional con que el niño ha reflejado a ese personaje. Cuando en la cara faltan elementos como la boca o los existentes son inexpresivos pueden ser indicadores de problemas emocionales. Cuando en la boca se dibujan los dientes, en especial, si son grandes, se sombrean o tiene forma afilada, se asocia a agresividad hacia los otros, necesidad de marcar el propio terreno, sentimientos de opresión o rechazo.
4.      Los ojos
Son los órganos principales de entrada de información en niños. Los ojos grandes y bien dispuestos son propios de vitalidad, interés por lo nuevo, curiosidad, ganas de aprender y comprender lo que le rodea. Si son excesivamente grandes, recelo, vigilancia, desconfianza. Es necesario analizar si se han introducido las cejas y la expresión resultante es de alegria, temor o indiferencia. Los ojos pintados sin pupilas en el caso de niños más grandes (10 años) pueden indicar inmadurez, retraso o déficits de aprendizaje.
5.      La nariz
La ausencia de nariz puede indicar (a partir 6,7 años) timidez, retraimiento, ausencia de agresividad, poco empuje. En niños mayores (etapa pre-pubertad y adolescencia), algunos autores, la relacionan con un símbolo fálico si su tamaño es exagerado, pudiendo indicar un deseo sexual. Su omisión indicaría un temor del niño a sus primeros impulsos sexuales.
6.      Las orejas
Las orejas nos permiten escuchar y un correcto dibujo de las mismas está relacionado con un interés de aprender, de integrar información exterior. Cuando se muestran grandes y muy redondeadas indican baja autoestima, posibilidad de bajo rendimiento escolar.
7.       El cabello y los pelos
Cuando el cabello está presente en el dibujo puede indicar una tendencia a cuidar los detalles, perfeccionismo (si se efectúa con pulcritud), interés por la apariencia, por gustar, presumir. Si el pelo es largo y se muestra alborotado o en movimiento: vitalidad, fuerza, necesidad de libertad, de escapar de las rutinas. Si se representa con trazos en punta: agresividad. La barba y los bigotes suelen aparecer en niños cuyos padres la tienen, se asocia a madurez, figuras de autoridad, respeto, fuerza, son modelos a los que normalmente el niño respeta (por amor o también miedo).
8.       El cuello
Con frecuencia, el cuello puede presentarse exageradamente elevado o inexistente, quedando la cabeza unida directamente al cuerpo. En el primer caso puede señalarnos interés por crecer, de sentirse mayor, de controlar a los demás. Si es muy exagerado denota ansias de sobresalir y deslumbrar. Cuando no se dibuja se puede considerar "normal" hasta los 10 años aproximadamente, posteriormente se le relaciona con inestabilidad afectiva y manifestaciones de impulsividad e intolerancia.
9.       El cuerpo
Si se pinta delgado o pequeño respecto a las otras partes del cuerpo indica que el niño no está satisfecho con su cuerpo, puede presentar algún complejo acerca de alguna o algunas partes del mismo. Si es excesivamente reducido: complejo de inferioridad. Cuando aparecen pintados granos o pecas, algunos autores, apuntan la posibilidad de un lazo fuerte con el entorno familiar (en especial, la madre).
10.   Los brazos y manos
Es uno de los elementos claves a analizar cuando se trata de figuras humanas. Con las manos manipulamos objetos y podemos actuar sobre el entorno. Sin embargo podemos hacerlo de una forma adaptativo pero también de una forma destructiva. Brazos largos: necesidad de comunicar, extraversión, sociabilidad, motivación a conocer, afectividad. Esto es válido si no se complementa con puños cerrados, dientes prominentes o que formen parte de un dibujo con contenidos violentos. Brazos cortos: Miedo al exterior, a comunicarse, dificultad en las relaciones sociales, inseguridad, retraimiento. Manos grandes: supone una exageración del significado real. Si es positivo: necesidad de contacto, de tener amigos, apertura. Si es negativo (en especial, con el puño cerrado): agresividad, temor hacia el entorno, baja tolerancia a la frustración. Ausencia de manos: No hay un criterio único para su interpretación, no obstante, se asocia con 1) Sentimientos de culpabilidad del niño por las reprimendas de los padres y otros adultos; 2) Temor a la agresión física (en general, del padre). Esto es más evidente cuando en el grupo familiar es sólo el padre el que aparece con las brazos más cortos o sin las manos. Si además, está distanciado físicamente del niño en el dibujo o aparecen otras figuras intercaladas entre el niño y el padre, la probabilidad aumenta. No necesariamente tiene que ser una agresión física lo que teme el niño sino que puede ser una autoridad excesiva que al niño le causa sufrimiento. Suprimir las manos es una forma inconsciente de recortarle autoridad. Los dedos: constituyen un elemento que no aparece con detalle hasta las edades prepuberales. Cuando a estas edades se omiten o sustituyen por simples rectas suele estar asociado a discapacidad mental o a trastornos clínicos.
11.   Las piernas
Las piernas nos proporcionan estabilidad, capacidad de movimiento, libertad. Unas piernas largas pueden simbolizar necesidad de estabilidad, firmeza, seguridad. Si son excesivamente largas: ganas de crecer, de hacerse mayor de adquirir el modelo de adulto rápidamente. Las piernas cortas pero bien proporcionadas, estabilidad, control de la realidad, robustez, tendencia a lo práctico más que a lo ideal (tocar de pies en tierra).
12.   Otros elementos
El sombreado de la cara (exceptuando cuando se efectúa de forma suave y color piel) ya sea en parcial (pecas, manchas) o total, se asocia a angustia, baja autoestima o ansiedad. Es altamente significativo en niños de 5 a 12 años. Cuando el sombreado se produce en el cuerpo (a partir 8-9 años) la ansiedad puede que esté concentrada en algún temor (real o imaginario) acerca de su aspecto físico. Finalmente, en cuello y manos (a partir 7-8 años) preocupación por alguna actividad efectuada con las manos ya sea real o imaginaria (robo, agresión). Puede también indicar problemas emocionales y timidez. Un cuello muy sombreado: esfuerzos por controlar los impulsos. Borrado de un personaje: impulsividad, intolerancia hacia el personaje, sentimientos ambivalentes de amor/odio hacia el mismo.

Aprendizaje de los trazos básicos.

En la segunda entrada de este blog he decidido hablar sobre un nuevo descubrimiento que he tenido durante las Prácticas que estoy realizando: cómo aprender los trazos básicos en infantil.
Al comienzo del curso, la profesora dibujó en una cartulina algunos dibujos concretos a los cuales los alumnos pusieron nombre de la siguiente forma:

Posteriormente, cuando estos dibujos quedaron claros, la profesora realizó el mismo proceso pero esta vez con trazos más abstractos. A continuación, mostró estos trazos a los alumnos y estos tuvieron que llegar a un acuerdo sobre qué nombre pondrían a cada trazo.
En algún caso los alumnos dijeron dos nombres diferentes, sin embargo la profesora insistió en que sólo podría ser uno de ellos por lo que finalmente consiguió que todos estuvieron conformes con uno de ellos quedando de la siguiente manera para cada uno de los trazos:

De esta forma, a partir de este momento los niños basan sus aprendizajes en la realización de estos trazos. Por ejemplo: al realizar el número 1 los niños recitan lo siguiente: “subo el tobogán, palo”.
Personalmente, considero que esta es una muy buena forma de que a partir de este momento, los niños sientan que todos sus aprendizajes son significativos.

miércoles, 18 de febrero de 2015

Bienvenidos

Este blog comienza siendo creado para la asignatura transversal "Web 2.0. y Competencia Digital en Educación" que es impartida en la Facultad de Educación de la Universidad de Alcalá (Madrid). Espero que cuando esta asignatura finalice, el interés por este blog haya crecido tanto que me proporcione la motivación de seguir actualizando de forma habitual.

En cuanto a mí, mi nombre (como podéis apreciar en mi escueto perfil) es Silvia y tengo 22 años. En este preciso momento de creación del blog me encuentro en el 4º curso del Grado en Magisterio de Educación Infantil y actualmente estoy cursando las terceras y últimas prácticas en el CEIP Jaime Vera de Torrejón de Ardoz, concretamente en la clase de 3 años. Asimismo cabe destacar que me encuentro en proceso de la realización de mi Trabajo de Fin de Grado en el área de "Expresión Plástica y Artística". ¿Que por qué cuento esto?, porque de estos dos datos podréis deducir lo que encontraréis en este blog de forma predominante: creatividad, artes plásticas y educación infantil.

Espero que os guste.