En esta entrada voy a hablar de un tema que considero muy importante: ¿cómo se ven reflejadas las relaciones familiares en los dibujos infantiles?
La familia es la encargada
de acompañarnos a lo largo de toda nuestra vida, desde que nacemos hasta el fin
de nuestros días. Es en torno a ella donde se realizan los aprendizajes y
descubrimientos más significativos, incluso nuestra educación tiene como base
aquellas enseñanzas que nuestra familia se encarga de transmitirnos. Es por
esto que desde que somos pequeños la familia se ve reflejada en actos tan cotidianos
como dibujar.
A través de los dibujos
que realizamos de nuestra familia se pueden descubrir buena parte de nuestras
sensaciones personales, es por esto que existen numerosos estudios sobre
análisis de dibujos sobre la familia. Tras investigar acerca de este tema he
encontrado una serie de claves a analizar que nos aportan una serie de
significados psicológicos que aunque no siempre tienen por qué cumplirse en
todas las situaciones, pueden aportarnos grandes descubrimientos. Estas claves
son las siguientes:
A) ANÁLISIS DEL GRUPO FAMILIAR
Característica:
|
Significado Psicológico:
|
1. El tamaño
|
Se refiere al espacio que ocupa el dibujo
dentro del soporte de papel proporcionado (folio, cuartilla, etc.). El tamaño
puede clasificarse en: muy grande, grande, mediano, pequeño o muy pequeño. Se
dice que es muy grande cuando no cabe en el marco de papel proporcionado, necesitando
otro. Los tamaños grandes se relacionan con un carácter extrovertido,
sentimiento de seguridad y confianza en uno mismo. Expresa la sensación de
poder hacer frente a los retos externos. Sin embargo, dibujos grandes con
trazos impulsivos, formas muy distorsionadas o extravagantes pueden ser
indicadoras de exceso de vanidad o menosprecio de los otros. Por su parte los dibujos pequeños o muy
pequeños, en especial cuando aparecen en un rincón de la
hoja, denotan sentimientos de indefensión, desvalorización, retraimiento,
desazón, temor hacia el exterior, desconfianza, timidez. En casos extremos,
posibilidad de trastornos emocionales, depresión, ansiedad.
|
2. Tipo de
trazo
|
La forma que adopta el trazo puede definir algunas características: un predominio
de las formas curvas se
asocia a capacidad de adaptación, sensibilidad, imaginación, sociabilidad,
extraversión; por su parte las formas rectas y angulosas indican voluntad, tenacidad, pero también, si
éstas se manifiestan con trazos muy alargados, exagerados con tendencia
ascendente, pueden suponer hostilidad hacia el exterior, conductas impulsivas
o agresivas.
|
3. Orden en
el que se han dibujado los personajes
|
Generalmente, el personaje pintado en primer
lugar es el de admiración e identificación del niño. Suele ser la figura con
mayor vinculo afectivo (normalmente madre). Por ello es muy importante estar
pendiente del orden cronológico en el que se van dibujando los diferentes
personajes. Cuando alguno de ellos es dibujado alejado del grupo puede
significar deseo de apartarlo o alejarse de él. Puede ser que le tenga cierto
temor (padre) o que simplemente le tenga celos (hermano). A veces ocurre que
es el propio niño quien se pinta alejado del grupo. En estas ocasiones
podemos sospechar que se producen ciertos conflictos dentro de la familia y
que el niño toma una distancia prudencial. Cuando el niño se dibuja a sí mismo en
primer lugar, se asocia a
cierto egocentrismo, dependencia, necesidad de ser tenido en cuenta, miedo a
la separación (necesita asegurar su proximidad a la familia).
|
4. La
distancia de los personajes
|
La distancia entre el dibujo del propio niño y
los diferentes personajes nos dará una idea de la distancia afectiva entre
los mismos. A mayor distancia física, mayor distanciamiento afectivo. Las
figuras que son percibidas con mayores vínculos afectivos son los más
próximos (normalmente los padres). Cuando los hermanos se sitúan alejados del
núcleo familiar o simplemente se omiten del dibujo, puede ser un síntoma de celos.
Una familia que se dibuja con sus personajes agrupados suele mostrar una
familia unida con buenos vínculos de comunicación. Si están unidos cogiéndose las manos, el
niño puede expresar su voluntad de que permanezcan unidos. Si contrariamente,
los personajes se muestran dispersos en el papel es síntoma de distancia
afectiva y poca comunicación.
|
5. Omisión
de alguna de las figuras (padre, madre, etc.)
|
Omisión del propio niño: Baja
autoestima, poca identificación con el núcleo familiar o sentimientos de
exclusión del mismo. Temor a algunos de los personajes próximos que se
asocian a la familia. Omisión del padre, madre
o hermano: Se
asocia con el rechazo a los mismos. Puede tener (según circunstancias del
caso) el significado de celos (p.e. hacia un hermano pequeño) o también de
temor o miedo hacia la figura omitida. El niño expresaría así inconscientemente
su voluntad de alejar al personaje tanto física como emocionalmente.
|
6. Elementos
ajenos a la familia
|
En algunos de los dibujos de la familia pueden
aparecer animales, objetos u otros elementos. Hay que interpretar todas estas
claves en función del dibujo en su conjunto. Un exceso de elementos ajenos a
la familia puede relacionarse con un patrón cognitivo con dificultad para
centrarse en lo fundamental (distracción, dificultad de síntesis, pensamiento
peculiar...), pero también, pueden proporcionarnos pistas sustanciales acerca
de cómo ven y sienten los niños a cada miembro de la familia. Si cada
familiar se muestra ocupándose de determinadas actividades personales es
síntoma de comunicación fragmentada. Cuando vemos intercalados perros o animales domésticos entre el propio niño y otros
personajes de la familia puede señalarnos distanciamiento afectivo. El padre
que es dibujado en un plano superior (por encima del suelo) o cercano a las
nubes significa distanciamiento físico y/o afectivo (p.e. padre que está
fuera trabajando durante largos tiempos). Los niños pueden expresar así su
sentimiento de angustia por la separación física y lo sitúan en un plano difícilmente
alcanzable. Son también habituales la presencia de elementos meteorológicos
(sol, nubes, lluvia, etc.). Su significado debe buscarse también según las
claves de todo el dibujo. El sol, en especial cuando se muestra sonriente, suele
expresar felicidad, alegría, estado de ánimo positivo, extraversión, ganas de
comunicarse, sociabilidad. Algunos autores identifican el sol como símbolo o
representación del padre (fuente de luz, protección, vida...). Por su parte
la lluvia, tormentas, se relacionan con la expresión inconsciente de ciertos
temores o miedos.
|
7. Negarse a
dibujar a la familia
|
Con cierta frecuencia, a algunos niños les
cuesta dibujar a su familia. Según la edad, pueden manifestar que carecen de
habilidad con el lápiz y temen que les quede mal. Si una vez tranquilizados
al respecto siguen insistiendo, hay que valorar la posibilidad de problemas
familiares y un cierto bloqueo e inhibición a dar detalles al respecto. En
estos casos es mejor, en un primer momento, cambiar al dibujo del árbol que
es menos intrusivo.
|
B) ANÁLISIS INDIVIDUAL DE CADA PERSONAJE
Característica:
|
Significado Psicológico:
|
1. Tamaño relativo de los personajes
|
En general, si
el tamaño de un personaje es
mayor que el resto puede indicar que para el niño es una figura
importante. Dependerá a su vez de la distancia al propio niño de si esta
importancia es en sentido negativo (figura que es vista como dominante o
autoritaria) o positivo (figura a la que le gustaría parecerse y con la que
se identifica). Cuando el personaje es excesivamente grande, puede indicar que esta figura,
probablemente es sentida por el niño como opresora. Por su parte los personajes
reducidos pueden indicar cierta distancia afectiva del el
niño, pero también necesidad de reducirlos ya que los considera rivales
potenciales.
|
2. La cabeza
|
La cabeza es
la zona más expresiva, donde el niño intuye las emociones de los otros y
aprende a imitarlas. Una cabeza grande y expresiva puede indicar un carácter
expansivo. Si es excesivamente grande puede asociarse a egocentrismo. La
cabeza pequeña indica tendencia a la timidez a aislarse del entorno a que no
lo vean y pasar desapercibido.
|
3. La boca
|
Hay que
prestar especial atención a la boca. Su tamaño y
expresión nos dará una idea del estado emocional con que el niño ha reflejado
a ese personaje. Cuando en la cara faltan elementos como la boca o los
existentes son inexpresivos pueden ser indicadores de problemas emocionales.
Cuando en la boca se dibujan los dientes, en especial, si son grandes, se
sombrean o tiene forma afilada, se asocia a agresividad hacia los otros,
necesidad de marcar el propio terreno, sentimientos de opresión o rechazo.
|
4. Los ojos
|
Son los
órganos principales de entrada de información en niños. Los ojos grandes y bien dispuestos son propios de vitalidad, interés
por lo nuevo, curiosidad, ganas de aprender y comprender lo que le rodea. Si
son excesivamente grandes, recelo,
vigilancia, desconfianza. Es necesario analizar si se han introducido las
cejas y la expresión resultante es de alegria, temor o indiferencia. Los ojos
pintados sin pupilas en el caso de niños más grandes (10 años) pueden indicar
inmadurez, retraso o déficits de aprendizaje.
|
5. La nariz
|
La ausencia de nariz puede
indicar (a partir 6,7 años) timidez,
retraimiento, ausencia de agresividad, poco empuje. En niños mayores (etapa
pre-pubertad y adolescencia), algunos autores, la relacionan con un símbolo
fálico si su tamaño es exagerado, pudiendo indicar un deseo sexual. Su
omisión indicaría un temor del niño a sus primeros impulsos sexuales.
|
6. Las orejas
|
Las orejas nos
permiten escuchar y un correcto dibujo de las mismas está relacionado con un
interés de aprender, de integrar información exterior. Cuando se muestran
grandes y muy redondeadas indican baja autoestima, posibilidad de bajo
rendimiento escolar.
|
7. El cabello y los pelos
|
Cuando el cabello está presente
en el dibujo puede indicar una tendencia a cuidar los detalles,
perfeccionismo (si se efectúa con pulcritud), interés por la apariencia, por
gustar, presumir. Si el pelo es largo y se muestra alborotado o en
movimiento: vitalidad, fuerza, necesidad de libertad, de escapar de las
rutinas. Si se representa con trazos en punta: agresividad. La barba y
los bigotes suelen
aparecer en niños cuyos padres la tienen, se asocia a madurez, figuras de
autoridad, respeto, fuerza, son modelos a los que normalmente el niño respeta
(por amor o también miedo).
|
8. El cuello
|
Con
frecuencia, el cuello puede
presentarse exageradamente elevado o inexistente, quedando la cabeza unida
directamente al cuerpo. En el primer caso puede señalarnos interés por
crecer, de sentirse mayor, de controlar a los demás. Si es muy exagerado
denota ansias de sobresalir y deslumbrar. Cuando no se dibuja se puede
considerar "normal" hasta los 10 años aproximadamente,
posteriormente se le relaciona con inestabilidad afectiva y manifestaciones
de impulsividad e intolerancia.
|
9. El cuerpo
|
Si se pinta
delgado o pequeño respecto a las otras partes del cuerpo indica que el niño
no está satisfecho con su cuerpo, puede presentar algún complejo acerca de
alguna o algunas partes del mismo. Si es excesivamente reducido: complejo de inferioridad.
Cuando aparecen pintados granos o pecas, algunos autores, apuntan la
posibilidad de un lazo fuerte con el entorno familiar (en especial, la madre).
|
10. Los brazos y manos
|
Es uno de los
elementos claves a analizar cuando se trata de figuras humanas. Con las manos
manipulamos objetos y podemos actuar sobre el entorno. Sin embargo podemos
hacerlo de una forma adaptativo pero también de una forma destructiva. Brazos largos: necesidad de
comunicar, extraversión, sociabilidad, motivación a conocer, afectividad.
Esto es válido si no se complementa con puños cerrados, dientes prominentes o
que formen parte de un dibujo con contenidos violentos. Brazos cortos: Miedo
al exterior, a comunicarse, dificultad en las relaciones sociales,
inseguridad, retraimiento. Manos grandes: supone una exageración del significado real. Si
es positivo: necesidad de contacto, de tener amigos, apertura. Si es negativo
(en especial, con el puño cerrado): agresividad, temor hacia el entorno, baja
tolerancia a la frustración. Ausencia de
manos: No hay un criterio único para su interpretación,
no obstante, se asocia con 1) Sentimientos de culpabilidad del niño por las
reprimendas de los padres y otros adultos; 2) Temor a la agresión física (en
general, del padre). Esto es más evidente cuando en el grupo familiar es sólo
el padre el que aparece con las brazos más cortos o sin las manos. Si además,
está distanciado físicamente del niño en el dibujo o aparecen otras figuras
intercaladas entre el niño y el padre, la probabilidad aumenta. No
necesariamente tiene que ser una agresión física lo que teme el niño sino que
puede ser una autoridad excesiva que al niño le causa sufrimiento. Suprimir
las manos es una forma inconsciente de recortarle autoridad. Los dedos: constituyen un elemento que no aparece con
detalle hasta las edades prepuberales. Cuando a estas edades se omiten o sustituyen
por simples rectas suele estar asociado a discapacidad mental o a trastornos
clínicos.
|
11. Las piernas
|
Las piernas
nos proporcionan estabilidad, capacidad de movimiento, libertad. Unas piernas largas pueden
simbolizar necesidad de estabilidad, firmeza, seguridad. Si son excesivamente
largas: ganas de crecer, de hacerse mayor de adquirir el modelo de adulto
rápidamente. Las piernas cortas pero
bien proporcionadas, estabilidad, control de la realidad, robustez, tendencia
a lo práctico más que a lo ideal (tocar de pies en tierra).
|
12. Otros elementos
|
El sombreado
de la cara (exceptuando cuando se efectúa de forma suave y color
piel) ya sea en parcial (pecas, manchas) o total, se asocia a angustia, baja
autoestima o ansiedad. Es altamente significativo en niños de 5 a 12 años.
Cuando el sombreado se produce en el cuerpo (a
partir 8-9 años) la ansiedad puede que esté concentrada en algún temor (real
o imaginario) acerca de su aspecto físico. Finalmente, en cuello y manos (a
partir 7-8 años) preocupación por alguna actividad efectuada con las manos ya
sea real o imaginaria (robo, agresión). Puede también indicar problemas
emocionales y timidez. Un cuello muy sombreado: esfuerzos por controlar los
impulsos. Borrado de
un personaje: impulsividad, intolerancia hacia el personaje, sentimientos
ambivalentes de amor/odio hacia el mismo.
|

